Diet starts today

Foca_dietaFoto: Aled Lewis. Toy Confidential,

Esta foto tan genial la tuve colocadita al lado de mi ordenador durante mucho tiempo. Era mi forma de recordarme que tenía que controlar lo que comía porque si no acabaría como la foca de la foto. Y así me puse. Y así sigo. Aunque he empezado a ponerle remedio…

Llevo un mes a dieta. Un mes comiendo súper sano. Un mes en el que no he parado de ver pastelerías por doquier. Por que cuando estás a dieta sólo ves comida por todas partes, así como cuando estás embarazada, sólo ves embarazadas por todas partes.

Y qué difícil es. Reconozco que las dos últimas semanas no lo he hecho todo lo bien que debería y por eso me acabo de llevar bronca de la dietista… Y yo con las orejas gachas y la cara roja porque no le he contado la verdad… porque claro, no le voy a confesar que ayer viendo Homeland comí palomitas, pocas pero comí, que en Halloween me puse hasta arriba de comer cosas ricas, que en el cumple de la tortuga ninja comí galletas (el trozo de pastel sí se lo he confesado por no mentir del todo), que el domingo comí macarrones… Vamos, que de cuatro semanas a dieta, las dos últimas me he relajado un poco… menos mal que no he engordado desde la última vez que me fui a pesar, si no qué vergüenza…

Y después de haber salido de la consulta y reflexionar un poco, he pensado que no merece la pena hacer dieta para hacerla mal. Por que de qué sirve sufrir para nada, aunque sea a medias? De qué me han servido estas dos últimas semanas? De qué sirve una gratificación momentánea si después no llegas a la meta?

Cosas lógicas, ya lo sé, pero que en un momento de desesperación voraz, la mente se nubla y se te olvidan.

Así que he decidido hacerla bien de nuevo. Volverme a poner en serio e intentar vencer a ese demonio glotón que llevo dentro y que no me deja en paz. Que se ha instalado en mi culo y en mi mente, y que está tan agustito que no se quiere ir.

Así que he buscado de nuevo la foto y la he vuelto a colocar a la vista, para recordarme que sin esfuerzo no hay recompensa. Y que si quiero volver a entrar en mi ropa del invierno pasado (la del anterior es un sueño inalcanzable de momento) tengo que ser fuerte y hacerlo bien, igual de bien que las primeras dos semanas en las que perdí casi 4 kilos! (supongo que oír esa cifra hizo que me relajara más de lo previsto)

Así que nena,  Ánimo! Tú puedes!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s